Basílica Sagrado Corazón

Referencias Históricas y Testimoniales: 

Hacia fines del siglo XIX, los terrenos ubicados al oeste del barrio de Barracas pertenecían a la familia Pereyra Iraola. Allí comenzó a levantarse en 1904 el deseo de Leonardo Pereyra "construir en sus tierras una capilla dedicada al Sagrado Corazón de Jesús". Él falleció sin concretarlo, fueron su viuda doña Antonia Iraola y sus seis hijos quienes cumplieron con ese sueño en su memoria.



Rodeaban aquel paraje terrenos ocupados por alfalfares y cina-cina, y sectores de bañados, dando así razón al nombre de "barrio de las ranas". Al Este, detrás de la antigua estación "Barracas" (hoy Aristóbulo del Valle) del ferrocarril del Sud (hoy Roca), existía un pequeño núcleo urbano denominado "Los Olivos" (actuales calles Río Cuarto, Osvaldo Cruz y Melgar).

La piedra fundamental de la nueva iglesia fue bendecida el 10 de junio de ese año, y de inmediato comenzaron los trabajos que incluyeron la residencia adyacente, de dos grandes patios con claustros de órdenes clásicos superpuestos, y el edificio para la escuela y dependencias.

En 1905 comenzó la construcción de la Basílica, y el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Gregorio I. Romero consagró el templo el 16 de agosto de 1908. El colegio se inauguró ese mismo año y fue confiado a los sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús de Betharan, padres bayonenses. El Papa Pío X, con un documento especial fechado el 22 de noviembre de ese año agregó esta Iglesia a la "Basílica Patriarcal de San Pedro" en Roma. El Papa Pío XII la declaró una de las primeras Basílicas Menores el 24 de mayo de 1939.

Concluida la construcción de la basílica, del convento, del colegio y del parque, la zona comenzó poco a poco a poblarse.


La basílica permaneció clausurada entre los años 1964/68, debido a los grandes trabajos de reparación y consolidación que fueron necesarios para asegurar la estabilidad. Las obras iniciadas en 1958, fueron dirigidas por el ing. José Luis Delpini y a su muerte el ing. Arturo Bignoli. Fue adecuada interiormente a las modificaciones litúrgicas instituida por el Concilio Vaticano II.

A la reinauguración de la iglesia, llevada a cabo en junio de 1968, le siguió pocos años después, el traslado de los restos de los fundadores, Leonardo y Antonia Pereyra Iraola, a la cripta situada bajo el altar mayor del templo, donde reposan desde 1976, junto con los de sus hijos y familia directa.

Todo lo edificado de la Basílica, como la Casa Parroquial y el Colegio, están construidos con ladrillos y perfiles de hierro estructurales. La misma está rodeada por jardines que ocupan una superficie de 3.860 m2. Es la iglesia más grande de la ciudad de Buenos Aires, incluso que la Catedral.

En 2008 fue declarada por el Congreso de la Nación como bien de interés histórico-artístico nacional.

En ese edificio funciona además la escuela apostólica de aspirantes al sacerdocio y hasta el 2010 funcionó la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Católica Argentina.

Peregrinación del Sagrado Corazón

Desde 1961 se realiza, partiendo de la Catedral Metropolitana una peregrinación a pie al santuario.  Tras el rezo del santo rosario en el interior de la catedral metropolitana, la peregrinación sale desde el atrio del templo mayor porteño hasta la basílica, donde se concluye con la santa misa del Sagrado Corazón, cuya fiesta se celebra el viernes después de Corpus Christi.


Poxipol 

En esa iglesia, en la década de los 60s hubo que reparar la imágen del Sagrado Corazón, que está en la parte ás alta del templo. La misma se hizo con POXIPOL, que recién aparecía en el mercado argentino, y se filmó una publicidad con los operarios trabajando sobre la figura del Cristo con unos gorritos tipo pintor que lucían la marca del producto 



Datos Arquitectónicos 

Es uno de los edificios más vistosos e importantes del barrio, y digno de ser conocido por los porteños. El proyecto y la dirección de obra fueron realizados por el ingeniero argentino Rómulo Ayerza, graduado en la Universidad de Buenos Aires y perfeccionado en Madrid y París. El elemento destacado del conjunto es la iglesia, un monumental edificio que adopta el estilo románico de transición al gótico. 
De planta en forma de cruz latina, con dos brazos transversales, una sola nave de gran amplitud, sus dimensiones aproximadas son 80 m de largo, 15 metros de ancho, 30 de crucero principal y 30 m también de altura hasta la clave de la bóveda, alcanzando la cumbrera del techo metálico que la recubre casi los 40 metros. 
La Basílica cuenta con un altar mayor destacado con un baldaquino o ciborio sostenido por 4 columnas labradas y decoradas con bajorrelieves. El altar del Calvario ubicado sobre el lado izquierdo del crucero y el altar de San José sobre la parte derecha del crucero. Adyacente a éste está ubicado el altar de la Inmaculada Concepción y el altar de San Miguel Garicoits que está ubicado a la izquierda del nuevo altar Mayor. En el altar de la Cripta de la Basílica está colocada la piedra fundamental de las construcciones. 
Las bases que sostienen los 4 pilares del crucero ocupan una superficie de 5 por 5 metros. A la izquierda de la fachada principal se levanta una maciza torre cuadrada, que perdió la noche del 13 de marzo de 1913 la flecha que la coronaba, derribada por un vendaval que azoto la ciudad. 
Construido en mampostería y hormigón, los muros del templo llegan en varios lugares al metro de ancho, con contrafuertes de macizos de ladrillo. 
Más de 1000 operarios llegaron a trabajar simultáneamente en algunas etapas de la construcción, cuyo costo total aproximado habría sido de 4 millones de pesos de época. 
 En su mayoría los materiales que integran el templo procedieron de Francia. Los altares fueron construidos por la empresa Daquier, de la ciudad francesa de Caen y con materiales de las canteras de Angulem. En la madera de roble de muchos de los 165 bancos todavía se puede ver el número asignado por el carpintero que 1908 los envió, desarmados, desde Francia. 
La mano de los artistas franceses también está en las imágenes religiosas, en los magníficos rosetones de 8,50 metros de diámetro, y en los 34 vitrales con imaginería que iluminan el altar de mármol blanco. La fachada principal luce una enorme roseta vitrada y se encuentra coronada por un Cristo de bronce. 
Otra notable roseta se encuentra sobre la fachada que mira a la calle Iriarte. También fue traído desde Francia el reloj de la torre construido por la firma Chateau Freres y Cía. Sobre sus muros hay colocados 34 vitraux y 3 de ellos son de tipo rosetones de 8.5 metros de diámetro. También fueron construidas allí las diez imágenes policromadas. 
En el campanario hay instaladas tres campanas, la mayor San Leonardo, la segunda San Simón y la más pequeña San Ciriac. 

Dos Órganos 

Este templo, al igual que la Catedral Metropolitana, es el único en la ciudad que posee dos órganos. El menor, ubicado en el presbiterio, a la izquierda del altar mayor, es del Coro. Fue instalado por el afamado organero Alberto Mateo Poggi en 1907. Poggi había nacido en Génova en 1855 y murió en Buenos Aires en 1935, luego de una amplia y exitosa actividad en el arte de su especialidad. Según me explicó el maestro Rafael Ferreyra, este órgano posee un teclado manual y pedalera de 27 notas, del tipo alemán, paralelo. 
El sistema de accionamiento es el clásico de aquel tiempo: el neumático tubular. Instrumentos como éste, afirma Ferreyra, han adquirido una importancia notable en los países desarrollados, donde el auge y la construcción de modelos neobarrocos, sobre todo en la década del 1960-1970, hizo que estos instrumentos tardo románticos, casi desaparecieran y hoy son considerados instrumentos de colección. 
 No encontré datos ciertos pero probablemente fue construido por la firma Rudolph Ibach de Alemania, de la cual Poggi era representante en Buenos Aires. Fue restaurado en diciembre de 2011. 
El otro es uno de los órganos más suntuosos instalados en Buenos Aires a principios del siglo XX. Presenta la particularidad de no haber sido terminado en su proyecto original. El tercer manual nunca fue montado a pesar de que la consola está preparada para recibir los tiradores y mecanismos necesarios para que el mismo sea agregado. Hoy en día es muy difícil definir con exactitud las verdaderas razones que provocaron que la gente encargada de instalar este órgano no finalizarán el instrumento originalmente proyectado. 
El manual del "recit" y algunos registros del pedal jamás fueron montados. Rafael Ferreyra y David Merello en su site http://cavaillecol.flavam.com afirman que “no tenemos documentación acerca de estos hechos como para poder descubrir lo que realmente ocurrió” Y continúan: “se escuchan muchas versiones distintas sobre esta historia cuando se habla con varias personas relacionadas con esta Iglesia y con el órgano. ¿Cuál es la historia real entre todas ellas? Algunas personas hablan acerca del hundimiento del barco que transportaba desde Francia los componentes para la finalización del órgano.

Otra versión habla acerca del enojo del arquitecto que construyó el templo cuando se enteró que el órgano iba a tapar el rosetón del frente del edificio (el cual es verdaderamente bello) y que debido a esto el instrumento no se montó en la forma prevista. El órgano está dividido en 2 secciones. La parte Norte es la que contiene verdaderamente los tubos del órgano. La parte sur es solamente una fachada a efectos de guardar la simetría arquitectónica pero detrás de las misma no hay tubos ni ningún otro componente del órgano”. Este instrumento musical a la fecha de edición de esta guía no había sido modificado desde su construcción. Todos sus registros originales continúan funcionando Es uno de los más hermosos instrumentos de su género que se pueden escuchar en Buenos Aires

© Miguel Cabrera

1 comentario:

Anónimo dijo...

Uno de los grandes edificios religiosos de Buenos Aires y de la Argentina.

Ojalá, poco a poco vaya recuperando su esplendor, aunque siempre será hermosa.