Parroquia Nuestra Señora de las Victorias

En la década de  1870, Doña Magdalena Dorrego de Ortiz Basualdo, integrante de la Comisión de Damas Francesas de Caridad en lo que se llamaba  el Asilo del Norte, proyectó y llevó adelante la edificación de una iglesia. El esposo era dueño de estos terrenos. La considero  fundadora de las Victorias. Muy apoyada por el Padre Vicentino Tannoux, que  murió siendo Obispo de Martinica en el Caribe. Es el Cofundador.
Monseñor Aneyros elevó en 1874 al Superior Gobierno, una nota solicitando la autorización para una iglesia, ya que había crecido mucho la población entre San Nicolás y el Pilar, gente que necesitaba mayor atención. Amancio Alcorta accedió a la petición, porque el Arzobispo  había cumplido con las leyes de Indias.  

El 25 de octubre de 1883-por la tarde- inauguraba lo que se llamaba la capilla de Las Victorias. Esa mañana  habían arribado los 3 primeros sacerdotes redentoristas, que lo acompañaron a la bendición y firmaron en castellano P. Otón Jôrissen, P. Felipe Brameyer, P. Andrés Audrit, Hno. Alfonso. También estuvo presente el Siervo de Dios Don Antonio Solari. Desde ese día, están íntimamente unidas la historia de Las Victorias y la de los Redentoristas.

El 26 de julio de 1890  la torre de Las Victorias fue centro del fuego de la artillería de los 2 bandos enfrentados: en la plaza Libertad, el Gobierno y en el Parque los revolucionarios. Los sacerdotes redentoristas anduvieron por las calles atendiendo a los heridos y fueron condecorados por el gobierno. La torre fue restaurada por el gobierno.

Enseguida comenzó la edificación de este convento al principio se alquiló la planta baja a negocios en 1897 fueron desalojados y se abrió la puerta de Paraguay 1204 En 1905 la iglesia fue alargada a su dimensión actual, enriquecida con órgano y campanas y en 1909 fue pintada. En 1955, el Cardenal Copello la creó Parroquia, fijándose el 19 de Junio como día de su inauguración. Pero al 19, le precedió un triduo atípico. El 16:ataque con principios de incendio, profanada el 17, reconciliada el 18. El domingo 19 no hubo predicación, solo la lecturas de los decretos y la profesión de fe del primer párroco

El año 2000 fue reciclada la planta baja parroquial.

Antonio Solari

Al ingresar en el templo llama la atención una tumba con la inscripción: "Antonio Solari, siervo de Dios, una vida llena de Dios, pasó haciendo el bien", y sobre ella, su retrato. Inmediatamente surgen las preguntas: ¿quién fue Antonio Solari? ¿qué hizo? ¿por qué está sepultado aquí? 
Laico redentorista, vicentino de corazón, fue un entusiasta apóstol de los necesitados, ejemplo de fe afectiva y efectiva en Cristo vivo, vivificante y vivificador. Buscó a Dios allí donde iba a encontrarlo: en los pobres, obreros, estudiantes, profesionales, encarcelados y a su vez, al reconocerlo y escucharlo, en todos los que lo buscaban. 

Don Antonio hizo su apostolado en la parroquia de Las Victorias, desde la llegada de los primeros sacerdotes redentoristas en octubre de 1883 y continuó ininterrumpidamente, durante 64 años, hasta su muerte. Todos los que lo conocieron quedaron admirados por su bondad, buen ánimo, generosidad hasta el extremo, humildad y paciencia asombrosas que le granjearon fama de santidad en vida. 

El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Federico León Aneiros, le ofreció el cargo de Colector de Rentas del Arzobispado de Buenos Aires, oficio que desempeñó durante 54 años, recibiendo una alta estima por parte de los sucesivos arzobispos por su abnegación y responsabilidad. Ayudaba a los pobres en todas partes, extrayendo dinero de "su bolsillo inagotable", y como fundador y presidente de la Conferencia de Vicentinos de la parroquia, junto a jóvenes profesionales y reconocidas personalidades de la cultura porteña, con quienes visitaba a los pobres semanalmente en sus hogares. 


Humanamente podríamos decir, que Don Antonio era de bajo perfil por su sencillez en el trato, pero lleno del Espíritu Santo cuando convocaba a jóvenes de las calles y plazas para recibir la catequesis de iniciación. Con estos jóvenes Don Antonio formó la Asociación de Jóvenes Cristianos, colaboró con el Padre Federico Grote en la fundación de los Círculos Católicos de Obreros. Su gran amor por nuestra Madre lo motivó a fundar también la Archicofradía de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. 

Demolicion frenada

En Las Victorias, un edificio neogótico de 130 años que ocupa 2600 metros cubiertos frente a la plaza Libertad, la Justicia libró en 2012 una precautelar que paralizó la refacción que se había comenzado en los descascarados dormitorios de los sacerdotes redentoristas. El proyecto, que cuenta con el aval de los curas, contempla hacer cuatro pisos nuevos sobre los tres que ya tiene el edificio
Arias Usandivaras explicó que el convento, donde se casó Jorge Luis Borges en 1967 con Elisa Millán y que cobija en su interior la tumba de Antonio Solari -un laico que se encuentra en proceso de beatificación-, está catalogado como edificio con protección estructural. Lo que significa que en la propiedad sólo puedan efectuarse modificaciones muy menores que no afecten su fisonomía.
En mayo de 2014 La Cámara en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires ratificó la prohibición de demoler la Iglesia y el Convento de las Victorias, que la propia Congregación del Santísimo Redentor pretendía demoler para erigir en su lugar una torre de departamentos.
El tribunal ratificó “la defensa del patrimonio histórico de la ciudad que iba a ser lesionado por la destrucción de una de las Iglesias más antiguas de Buenos Aires”, según explicó la abogada Amparo Casasbellas, representante de “Basta de Demoler”.




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