Parroquia San Jose de Calasanz

La primera piedra del templo, levantado en memoria de Magdalena Dorrego de Ortiz Basualdo, fue puesta el 27 de agosto de 1912 por el Arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Mariano Antonio Espinosa, quien bendijo la iglesia el 26 de noviembre de 1915, siendo padrinos, la donante del templo, Inés Ortiz Basualdo Dorrego Viuda de Peña y su yerno, Manuel Uribelarrea. El 28 de noviembre ya se administró el bautismo a nueve niños; al primer varón bautizado en ella se le impuso el nombre de José de Calasanz. Esto ocurrió en 1915, pero desde 1900 hasta ese año, la vida cristiana de la zona se fue desarrollando bajo la tutela de San José de Calasanz aunque todavía no fuera parroquia. 



Primero un colegio

El templo pertenece a la orden de los padres escolapios que construyeron, a finales del siglo XIX el colegio contiguo a la iglesia. La manzana les habia sido donada bajo el compromiso de construir en un año un colegio. El mismo se realizo con el aporte de vecinos y de la entonces Municipalidad de la ciudad.

Cuando se trazaron los planos del colegio, no se pensó en la iglesia porque no había dinero para levantarla. Pero a los pocos años, el lugar donde se encontraba el centro escolar se pobló, creció el número de habitantes y se planteó el problema del cumplimiento de sus deberes religiosos. Los escolapios, comprendiendo la gravedad del problema, se empeñaron en resolverlo y esperaron la ocasión de poder abrir un salón que sirviera de capilla pública para la barriada, aunque los agobios económicos de la casa lo impidieron. 
En 1906, gracias a la ayuda de personas caritativas se inauguró un local.  La capilla tenía tres altares de cedro unidos, dedicados a San José de Calasanz, al Sagrado Corazón y a San José Esposo.

La capilla quedó pequeña para la gente que se iba sumando a las misas. Con  el aporte de bienechres se licitó la obra y el proyecto elegido fue el de Pablo Carabelli, bajo la dirección técnica del ingeniero Ferrucio Baldantoni y del arquitecto Juan A. Buschiazzo.

El obispo auxiliar de Córdoba, Monseñor Dávila, consagró la iglesia y el altar mayor recien el 5 de noviembre de 1921. 

Conociendo el templo

Es una amplia nave de 45 metros de longitud, 27 de altura y 12 de ancho; muy proporcionada en sus dimensiones y da la sensación de algo acabado y perfecto; de estilo románico bizantino. Lateralmente, por los lados sur y norte, hay tres capillas con sus respectivos altares. Sobre la puerta de entrada, desde la calle, se extiende el coro que es también de gran capacidad.

La fachada es de sobria elegancia; está coronada por una esbelta torre de cuatro esferas que miden 1,60 metros de radio; un reloj público y un juego de cinco campanas de sonidos graves y sonoros. En la parte situada entre lo que corresponde al coro y al tejado, hay una hornacina, con una estatua de San José de Calasanz, de tamaño natural y a la altura de la techumbre un gran escudo de las Escuelas Pías. Todo esta separado de la vereda con una verja de hierro forjado.

El altar mayor está dedicado a San José de Calasanz y reviste el carácter de altar privilegiado. Es todo de mármol de Carrara, excepto las columnas del sagrario que son de ónix. Hay una hornacina grande que tiene la estatua del Santo Fundador y a los costados dos hornacinas menores con las estatuas de San Joaquín y Santa Ana.

Por cada lado del templo, en cada capilla hay un altar y coronándolo un vitral de grandes proporciones representando pasajes de la vida del Santo Calasanz. Empezando por el lado del evangelio, procediendo de adentro hacia afuera: el primero, dedicado a la Virgen del Carmen, de buena y gustosa ornamentación y con imágenes de Santa Inés y Santa Teresa de Jesús, de escaso valor artístico, y arriba de él, el vitral reproduce la escena de Calasanz niño, predicando a un grupo de muchachos de su misma edad. Sigue después el altar del Calvario, constituido por las figuras tradicionales de Jesús Crucificado, la Santísima Virgen María, el discípulo amado, y abrazada a la cruz, María Magdalena, y el vitral recuerda a José de Calasanz exponiendo su tesis doctoral en el claustro de Alcalá de Henares. En el más próximo a la entrada, consagrado a Jesús adolescente, se encuentran las imágenes de los niños y mártires Justo y Pastor, y el vitral representa la visión de José de Calasanz en la plaza de Roma que decidió su vocación y lo indujo a fundar las Escuelas Pías. Los dos vitrales del coro representan, al Santo dando clases uno, y la aparición de San Francisco con las tres doncellas, representativas de los tres votos, el otro. Por el otro lado, de afuera hacia adentro, el primer altar está dedicado a San José Esposo, acompañado de las estatuas de San Roque y San Antonio, y sobre él se encuentra un vitral en el que San José de Calasanz se halla hincado ante el Papa pidiéndole que lo libre del honor del cardenalato. A continuación, el altar de la Virgen de las Escuelas Pías, con las imágenes de Santo Tomás y San Pompilio, coronando la aparición de la Santísima Virgen al Santo Calasanz y a los niños. Viene finalmente el altar del Sagrado Corazón con imágenes de la Inmaculada Concepción y San Cayetano, dominado todo por el vitral que recuerda la muerte del Santo. 

Posee un órgano de 42 registros, en 3 teclados, de consola eléctrica, con 2.455 tubos, construido por la firma E.F. Waicker (de Ludwigsburg, Alemania, 1924) que está considerado entre los mejores órganos románticos del país.

Saliendo a la izquierda de la puerta se encuentra la imagen de del beato Dionisio Pamplona Polo, presbítero y mártir, asesinado por odio a la fe durante la terrible persecución religiosa desatada en España en 1936. En la imagen que se exhibe puede verse el escudo de la ciudad donde el  padre Pamplona Polo alcanzó la gloria del martirio. Tal cual se puede leer alli Polo fue párroco de la iglesia en el primer cuarto del siglo XX


Y a la izquierda la San Héctor Valdivielso Sáez, también conocido como san Benito de Jesús, el primer santo argentino. La pintura describe la historia del santo y menciona que vivió a pocas cuadras de la iglesia

Su vida

San José de Calasanz fue fundador de la Orden de las Escuelas Pías, fue el primer hombre en crear un sistema educativo gratuito del mundo a cualquier niño de cualquier clase social y de cualquier culto religioso, siguiendo a Dios al Escuchar la voz del Señor, que le dijo: “José, entrégate a los pobres. Enseña a estos niños y cuida de ellos”. El papa Pío XII lo declaró, en 1948, “Celestial patrono de todas las escuelas populares cristianas” y proclamado Patrono de todas las escuelas de la República por ley 13.633 del Congreso de la Nación en 1949.

Cien años

En 2015 con motivo de recordarse los 100 de su bendición se realizo una misa presidida por el cardenal Poli, una placa en el atrio recuerda ese hecho.

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